publicidad

MINISTERIO EVANGELISTICO

martes 5 de enero de 2010

El Poder del Espíritu Santo por Charles Haddon Spurgeon

El PODER es una prerrogativa exclusiva y especial de Dios y sólo de Dios. "Dos veces he oído esto: que de Dios es el poder." Dios es Dios, y el poder le pertenece. Aunque delegue una porción de él a Sus criaturas, sigue siendo Su poder. El sol, aunque sea "como un esposo que sale de su tálamo, que se alegra como gigante para correr el camino," no tiene el poder para ejecutar sus movimientos sino de la manera como lo dirija Dios. Las estrellas, aunque viajan en sus órbitas y nada las puede detener, no tienen ni poder ni fuerza propios, excepto aquel que Dios les otorga diariamente. El alto arcángel que está junto a Su trono y que brilla más que un cometa resplandeciente, -aunque sea uno de aquellos que destacan en fuerza y que escucha la voz de los mandamientos de Dios- no tiene sino el poder que su Creador le da.

En cuanto a Leviatán, que de tal manera hace hervir como una olla el mar profundo, que parece que el abismo es cano; y en cuanto a Behemot, que se bebe de un trago el Jordán y se jacta de poder chupar ríos enteros: todas esas criaturas majestuosas que se encuentran sobre la tierra, le deben su fortaleza a Él, que formó sus huesos de acero, y sus miembros como barras de hierro.

Y cuando pensamos en el hombre, y evaluamos si tiene fuerza o poder, todo lo que posee resulta ser tan poco e insignificante que apenas si podemos llamarlo poder. Sí, cuando está en la cumbre, cuando empuña su cetro, cuando está al mando de sus ejércitos, cuando...Leer mas>>>

goodle sear